
Nuevas regulaciones internacionales, como el mecanismo europeo CBAM, obligan a medir y declarar las emisiones asociadas al transporte de la carga.

Sensores IoT, plataformas de seguimiento y datos en tiempo real dejaron de ser un diferencial para convertirse en un requisito básico.

El cobre y el litio lideran un alza sostenida de los envíos mineros, tensionando la capacidad portuaria y terrestre del país.